sábado, 16 de marzo de 2013


La Locura de ser un Quijote... 
       
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En la literatura Universal existen personajes que por sus características, se han constituido en arquetipos humanos cuya vigencia histórica y literaria es permanente. Es tal la fuerza de su personalidad, que su “realidad” la percibimos como si de seres irreales se tratase.
ImageDon Quijote es uno de aquellos personajes. Creado por la pluma de Miguel de Cervantes Saavedra, da vida a la novela cuyo título original es “El Ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha”.
No pretendo en estas líneas comentar las innegables y aclamadas cualidades de belleza y armonía de la obra o la solidez de la estructura conceptual de la misma.
Mi pretensión es acercarme al Quijote humano, al Quijote profundo, a aquel ingenioso hidalgo que página a página, llena nuestra alma de romántico anhelo por dedicar la vida a un Ideal y luchar y combatir por todo lo noble y todo lo bueno. ¿Dónde reside esa mágica fuerza que nos llena de respeto y admiración por aquel que enloqueció leyendo novelas de caballería y se lanzó a deshacer todo tipo de agravios y entuertos?
ImageTodos aquellos personajes se encuentran en nuestro inconciente, interactuando e impulsándonos desde nosotros mismos o desde el entorno, a actuar y vivir según la manera como ellos son movidos o conmovidos. Por ello, conforme avanzamos en la lectura de la novela, mientras reímos con las divertidas complicaciones que se presentan, se va levantando una secreta admiración por aquel hidalgo que vio transfigurada a una humilde campesina en su Dama Dulcinea del Toboso. Y así vamos, poco a poco, haciéndonos partidarios de Don Quijote, y sin darnos cuenta despertamos un dormido idealismo con más y más fuerza, hasta que acabada la lectura deseamos intensamente que el Caballero de los Espejos sea derrotado por nuestro héroe. Porque ya para entonces hemos casi descubierto la espléndida vida del ingenioso hidalgo y la triste existencia de los cuerdos, que pugnan por hacerle entrar en razón, para que abandone esas locuras de Damas y Caballeros, y retorne a su casa a llevar una vida apacible, lejos de las aventuras, de los riesgos, del entusiasmo y todo motivo profundo de vivir y morir.
Tarde!, el Sancho de la novela descubre la dicha inmensa de vivir con un ideal. Tarde!, porque ya Alonso Quijano ha vuelto a la vida y Don Quijote ha muerto como un valiente; y, puesto que no fue él quién vivió tales aventuras, no las recuerda. Tarde!… como tarde en muchos será el despertar hacia los ideales cuando la vida inicie su curva descendente.
Ese Quijano profundo no está en la novela, allí vive solo un reflejo. Tampoco se encuentra en el tiempo. Tampoco se encuentra en el insigne Miguel de Cervantes. Ese Quijote humano y profundo está, pues, en nosotros, si tenemos la fuerza y el valor de ser Idealistas. Aquellos que ya no tienen ideales, que han abandonado la vida heroica y apasionada, son aquellos que dieron muerte al Quijote de su corazón, reemplazándolo por el mediocre Sansón Carrasco. Para estos últimos, la existencia perdió vida, perdió impulso, perdió sentido.
Los médicos de hoy han diagnósticado como Locura, al mal que le aquejaba a Alonso Quijano; y todos los mediocres del mundo sonrieron satisfechos, y todos los tibios del mundo proclamaron la Santa cordura de… ser tibio. Como Idealistas, en cambio, nos rebelamos contra ello. Porque no es locura vivir por un Ideal, ni locura creer en la existencia de Damas y Caballeros o rendir culto al honor, y luchar por la justicia defendiendo a los pobres, a los necesitados y a los débiles.
“No es locura creer en Dios.”
“No es locura amar todo lo noble y todo lo bueno.”
“No es locura enfrentarse con los gigantes para convertirlos en molinos de viento.”
“No es locura en esta locura del mundo de egoísmo y violencia ser idealista.”
“No es locura seguir la divina enajenación de Don Quijote.”
“No es locura luchar apasionadamente por la construcción de mundo nuevo y mejor.”

Si eres idealista el Quijote profundo está en ti.


Dr. Ricardo López R.
Director del Centro Médico Seraphis

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jueves, 7 de marzo de 2013




La Vida y la Muerte


  ¡Albricias, felicidad! ¡Acaba de nacer un niño! ¡Nuestro hijo ha llegado a la vida           !.
Así festejan los hombres la aparición de un nuevo ser sobre la tierra. Todo parece poco para este pequeño cuerpecito que necesita de la protección mas absoluta y de los cuidados más cariñosos. Besos, regalos, lágrimas de alegría emoción, jalonan el acontecimiento de la vida.
¡Qué dolor más grande! ¡Cuánta pena anida en mi alma! ¡Acabo de perder a un ser querido!
Así lloran los hombres la desaparición de quienes nos acompañan y el sumirse en ese oscuro misterio de la muerte. Lágrimas de tristeza, luto y desolación marcan el paso de un alma de un mundo al otro.
Pocas veces nos hemos detenido a pensar de dónde venimos cuando nacemos. Ya no se trata de la cuestión religiosa ni filosófica del origen de las almas. Se trata de algo más simple: si llegamos a la vida, es que venimos de alguna otra parte, sea ésta cual sea, y sea como sea. ¿No dejaremos acaso seres tristes y llorosos en esa otra parte, cuando la abandonamos para dirigirnos a la tierra de los vivos? Lo que los padres festejan con alegría, ¿no será un dolor para otros padres inmateriales que ven partir un alma que les acompañaba hasta ese mismo momento?.
Y cuando morimos y dejamos la tierra, ¿hacía dónde vamos? Sí de algún sitio venimos, es seguro que hacía otros sitio vamos. En el infinito no caben los límites definidos. Y allí donde vamos, ¿no nos recibirán con risas y alegrías de reencuentro, mientras nuestros deudos nos lloran en la tierra?.
La vida y la muerte son dos caras de una misma moneda: VIDA. Los que aquí estamos, hemos venido de alguna parte y hacia otra nos dirigimos, pero jamás dejamos de ser.
Lo que los hombres llaman vida, es la aparición manifiesta en materia de un alma en  esta tierra. Y lo que los hombre llaman muerte es la misma alma que, despojada de materia, no puede sobrevivir en este mundo y se dirige a otro.
La vida terrestre es el reino de la forma. Y aquí es donde Maya se torna fuerte y segura. Ella juega con la vida, ella juega con las formas, las varía y las adapta para conseguir su cometido: mas vida material, mas formas, más multiplicación.
Cuando las formas aparecen en el mundo de Maya, asumen pequeñas proporciones. Es la defensa de la ilusión para proteger los jóvenes cuerpos. Nadie puede dejar de sentir compasión y ternura ante la pequeña vida. Un bebe, un pequeño animalito, una plantita que se abre... todo induce al cuidado y al cariño. Los hombres se inclinan ya no sólo ante sus pequeños hijos, sino ante los pequeños animales, por muy peligroso que ellos pudieran tornarse luego. No es lo mismo un gran tigre, que un cachorrillo de tigre; el uno es fiero y temible; el otro es tierno y suave. Y aun los animales se conmueven ante los niños pequeños, y la misma fiera que ataca a los hombres, protege a sus bebés, porque Maya cubre los ojos furibundos con la venda de la compasión; hay que salvar la vida cueste lo que cueste; esas formas requirieron mucho esfuerzo y paciencia para destruirlas de un zarpazo.
Cuando las formas promedian su existencia en el mundo de Maya, ya que pueden valerse por si mismas y entonces no despiertan ternura si no competencia. Es la lucha por la subsistencia, donde el más fuerte puede con el más débil. El amor puede paliar esta lucha, pero en rigor, todo es cuestión de fuerza, ya sea física, psíquica, mental o espiritual. Y siempre gana el más fuerte, en el campo que sea. Las competiciones deportivas que tanto entretienen a los hombres, son un juego replicado del otro juego de Maya, aplicado a la competencia del diario vivir.
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Antes de que las formas declinen y se desgasten, ellas deben cumplir con el deber fundamental que Maya les impone: seguir produciendo formas. Con mil velos y argucias, Maya hará que nuevos cuerpos asomen a la vida material, para lo cual tiene que valerse de los cuerpos que ya existen. El egoísmo natural de los vivos, haría que ellos nunca se reprodujesen, a no ser por el juego de Maya, por el engaño del placer, por la ilusión de ser uno mismo quien toma la decisión de multiplicarse.
Y luego llega el decaer de las formas. Es la etapa final, la que los hombres llaman vejez. Las cosas viejas ya no inspiran ternura, ni llaman a la competencia. Son elementos secos y desgastados que necesitan reemplazarse. Buena despedida de la vida, para no enamorarse excesivamente del brillo de las formas. El alma, ella sola pide quitarse  de encima la cáscara usada, para recobrar en otro sitio  ideal la ligereza y encanto que un cuerpo pesado ya no deja traslucir.
Maya misma acelera el proceso con una suerte de abulia y ensueño sin fin, pero jamás pierde energías, pues las viejas formas se renovarán en lo hondo de la tierra o en lo frágil de las cenizas. Nada se pierde: todo se transforma.
Vida y muerte son dos caras de una misma moneda, y dos momentos de un juego perpetuo que repite sus instantes , produciendo aquello que los hombres llaman ciclos.

Todo en la Naturaleza juega en redondo. El día y la noche, el sol y la Luna, el verano y el invierno, el sueño y la vigilia, la niñez y la vejez ... Si todo gira, si todo retorna, si los mismos árboles que estaban secos, se cubren de verdor, y el mismo mar que estaba bajo engorda con aguas poderosas, ¿por qué los hombres habríamos de escapar de este juego?.
No hay casualidad. Hay un perpetuo juego de Maya que, bajo la ley de la casualidad nos atrae y nos obliga a cumplir con la propia experiencia. Vivir y morir a ciegas, jugando con Maya ..., o vivir y morir conociendo las reglas del juego...: eso es cuestión de evolución.

Delia Steinberg Guzmán
(del libro:"los juegos de Maya" )
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martes, 12 de febrero de 2013





El Arte de Cultivar los SentimientosImprimirE-Mail

¿Cómo se cultivan los Sentimientos?
Los sentimientos no son fruto de la casualidad. Si hemos aprendido en el plano físico que todos los objetos requieren un mantenimiento para susbsistir, ¿cómo no habían de requerir mantenimiento los sentimientos para perdurar? Si se aceita una máquina, si se engrasa un automóvil, si se limpian los muebles y las ropas, ¿cómo no habrían de limpiarse y "aceitarse" los sentimientos? Si se alimenta un cuerpo para que no decaiga y enferme, ¿cómo no habrían de alimentarse los sentimientos?.

Un sentimiento crece y se mantiene con gran paciencia y esfuerzo. Es como una pequeña plantita cuyas raíces hay que cuidar. ¿Cuál es la raíz del sentimiento que estamos gestando? Habiéndola reconocido, sabiendo cómo nació; debemos regar a diario esa raíz de origen para que viviendo ella, viva toda la planta. Pero, insistimos, hace falta enorme dosis de constancia: No se puede pretender que un sentimiento viva porque sí; esto sería como reconocer que los seres viven porque sí, y que mueren porque sí, sin razón alguna, regidos tan sólo por la absurda casualidad.
¿Cuál es el mejor alimento para un buen sentimiento?
Apenas unas gotas de tolerancia... Saber que las cosas que amamos no son perfectas, como, así mismo, no lo somos nosotros. Aceptar estas imperfecciones no permitiéndoles que destrocen nuestros sentidos. Pero limar, poco a poco, estas imperfecciones empezando por nosotros mismos, y siguiendo luego por las cosas que amamos.
Los sentimientos se mantienen puros cuando, como en todos los órdenes de la vida, no admitimos mezclas en ellos. Así como nadie arrojaría un claro diamante en medio del barro, no podemos permitirnos el lujo de estropear nuestros sentimientos elevados, y más o menos duraderos, enfangándolos con las dudas, el rencor, la malicia, la ira, la desidia...
Cuando los sentimientos se desvían -cuando se mezclan, caen, se envilecen, se atrofian o se agigantan como un cáncer- estamos frente a peligrosos procesos de desnaturalización. Muchas veces lo que llamamos "locura", no es otra cosa que un total desajuste con respecto a la riquísima Naturaleza donde todo cabe mientras no salgamos de sus leyes.
Aquí ya no podemos referirnos a sentimientos: Lo que fue fina planta en manos de cuidadoso jardinero, es ahora seca rama de espinas que daña a quien la toca; es flor carnicera que carcome cuanto a ella se acerca... Es pasión descontrolada, es deseo morboso, es obsesión fija y desmedida, es giro incontrolado que ya no encuentra su centro circular...
¿Mueren los sentimientos?
Ciertamente, como todas las cosas vivas, pero de nosotros depende su duración. Si nos aceptamos a nosotros mismos tal y como somos, pero exigimos de los demás -y de todas las cosas en general- una perfección absoluta, hemos decretado la muerte de nuestros sentimientos. Si los demás deben comprendernos, pero nosotros no a ellos, somos incapaces de sentir. Si sólo sabemos pedir, pero no entendemos de dar, no hay sentimiento posible.
¿Se ha muerto un sentimiento?
No temas: nada muere. Todo se transforma. De tu aparente apatía, de tu tierra seca del invierno aparecerá un nuevo brote de amor o de odio, y volverás a jugar con las piedras preciosas de tus sentimientos, aunque no sepas reconocerlas como tales...
Los Juegos de Maya (Fragmento)
Delia Steinberg Guzmán
Presidenta Internacional de Nueva Acrópolis

viernes, 25 de enero de 2013



 
¡ Ser Proactivo en 2013 !
 

Ser Proactivo significa que usted  dará su mejor respuesta sin importar los errores que cometan  los demás. En esos momentos difíciles de contrariedad, usted tomará acciones precisas.

1.- Frenará el impulso  Reactivo,  de querer "cobrársela " y de tomar el asunto de forma personal.

2.- Reflexionará sobre la circunstancia, antes, y no  después de actuar, meditará por unos instantes, qué pide la vida de usted, cuál es la prueba que necesita superar, qué hizo en el pasado para merecer esto, qué sufrimiento evitará en el futuro si es capaz de mantener la calma.

3.- Actuará por valores y no por impulsos. Tomará un breve respiro, se controlará y repetirá en su mente  la frase: "Pensé al error  aparente de la otra persona, elijo dar mi mejor respuesta".

4.- Se respetará a si mismo y en lugar de rebajarse a cometer el mismo error que la otra persona , demostrará que lleva oro en su corazón, en su voluntad y en su inteligencia , actuando proactivamente y realizando la mejor acción posible.

Así se ayudará a usted mismo y ayudará a  los demás  a mejorar , además , disfrutará de una vida más plena. ¡Suerte !




Apoyo a la Cultura y voluntariado.
 Nueva Acrópolis es una Organización Cultural., sin fines de Lucro , Integrada 100% por Voluntarios.
Cuando Usted participa de nuestros cursos y actividades  contribuye  con las acciones solidarias y de promoción  de la cultura.
¡Trabajamos por una Honduras Nueva y Mejor !  

jueves, 10 de enero de 2013












Año Nuevo... ¿¡Vida nueva!?

                                                                                 
Cuando se acerca el fin de un año, el fin de un pequeño ciclo dentro de nuestras vidas, suele acometernos el deseo de repasar ese ciclo y las cosas que hemos llevado a cabo durante su transcurso.

Éxitos y fracasos pasan rápidamente -demasiado rápidamente- delante de nuestros ojos, de la imaginación, y preferimos olvidar todo prometiéndonos mil mejoras para el próximo lapso que, finalmente, no será muy diferente al anterior.

Dos problemas coinciden de manera influyente en este panorama, dos problemas a los que queremos referirnos en este artículo.

Uno de los conflictos mayores es la indecisión de los humanos acerca de lo que verdaderamente queremos ser y hacer. Esto lleva a vegetar en vidas medianas, opacas y carentes del brillo del idealismo. Todo se resuelve en una perpetua angustia, que se borra apenas por fugaces momentos, pero que nunca es erradicada, porque en realidad nunca desaparece.

El trasfondo de este problema es simple pero profundo: la angustia diaria, la angustia del momento presente, es el resultado de otras radicales y angustiosas preguntas: ¿Quién soy? ¿De dónde vengo? ¿Hacia dónde voy? Si el ser humano no tiene definidos ni sus principios ni sus fines, ¿Cómo puede definir su momento presente?

Para decidirse a hacer algo, para decidirse a ser alguien, hay que SABER qué es el hombre en general, y quiénes somos particularmente cada uno de nosotros. Es necesario resolver el origen y el fin de nuestras vidas, no en la vulgar respuesta de la materia que "aparece y desaparece" por "leyes casuales", sino en la verdad de una Ley Causal que encierra el misterio de nuestras vidas humanas y de todas cuantas formas de vida existen. Hay que adentrarse hasta la Raíz Divina -bajo el nombre que a Ella quiera dársele- para reconocer la propia raíz humana. Hay que vibrar con el ritmo de la evolución universal para sentirse igualmente imbricados dentro de ese ritmo, y comprometidos con esa misma evolución. Entonces podremos vivir años distintos unos de los otros, años mejores unos que otros a medida que ellos transcurren; entonces se borrará la opacidad de nuestras vidas, pues cada minuto que pase será un minuto de mayor claridad interior.

El otro conflicto es la confusión entre lo temporal y lo atemporal, entre lo que vive y se gasta y aquello otro que perdura sin desgaste. Indudablemente nuestras vidas suponen un juego perpetuo entre valores temporales y cambiantes y valores perpetuos y estables. Pero hay que llegar a diferenciar perfectamente unos de otros.

Del mismo modo en que ninguno de nosotros puede identificarse totalmente con el cuerpo; del mismo modo en que, aunque el cuerpo envejece, nosotros podemos seguir siendo jóvenes por dentro, porque la Juventud radica en el alma; así, y no de otra forma, debemos escoger como guía aquellos valores que no perecen con el tiempo.

La diferencia está entre lo duradero y lo eterno. Lo duradero, dura... pero finalmente se acaba; se traduce en modas más o menos largas, pero modas al fin. Lo eterno es siempre, ahora, antes y después; aunque miles de voces "de moda" pretendan disminuir lo eterno, ello vive fuertemente arraigado en cada uno de nosotros. El hombre de las viejas civilizaciones, ése que hoy aparece en forma de coloridas imágenes en los libros de historia, y el hombre de nuestros días, ambos siguen entendiendo de la misma forma el valor del Bien, de la Virtud, de la Amistad, del Amor, del Honor, del Deber, de la Fidelidad...


Si abandonamos las falsas vergüenzas, las que nacen de las modas fugaces, no existirán temores al manifestar que todavía nos importa, y mucho, el seguir siendo buenos, fieles, amorosos, honorables, valientes, virtuosos, en general.


La actitud del ser humano no debería fundamentarse en modas, sino en verdades. Las modas muchas veces son apenas producto de la cobardía interior. Si ser virtuoso es difícil, entonces se menoscaba la virtud y se la desprecia lo suficiente como para que nadie se preocupe en alcanzarla. Pero si despierta el Hombre Interior, se alzará por encima de estas cuestiones temporales y variables, y hará oír su voz.


El Año Nuevo es lo que cambia; el tiempo es lo eterno. Un año y otro se distinguen por el acento que pongamos nosotros mismos en ellos, pero nosotros seguimos siendo los mismos. El Nuevo ciclo debe suponer un respiro en el camino, un alto para meditar y planificar, sin olvidar la continuidad, la suma de experiencias y esfuerzos anteriores. Y, sobre todo, supone la promesa con nosotros mismos de avanzar un paso más, hacia una nueva meta en aquello que decidimos lograr.

 

Entonces, unidos podremos brindar por un Año no sólo Nuevo, sino Mejor.
 

Delia Steinberg Guzmán.

Directora Internacional de Nueva Acrópolis

  
Nueva Acrópolis - Honduras

Organización Cultural internacional


 
Micro Cápsula:

Nueva Acrópolis, organización internacional sin fines de lucro de carácter filosófico y cultural. Te desea una Feliz Año Nuevo y que entre tus  propósitos de año nuevo exista un espacio para el crecimiento personal. Visítanos en el año 2013 e infórmate de nuestros cursos y conferencias. Para mayor información llamar al  Tel. :2232-0727

 

jueves, 1 de noviembre de 2012





Cómo Vivir el Espíritu Samurái

Practiquemos el poderoso Código Bushido

 
 

Las culturas de extremo oriente resultan fascinantes y a la vez enigmáticas para nosotros los occidentales; puesto que en ellas se encuentras difuminadas una gran cantidad de influencias místico-religiosas de los primeros pueblos que habitaron estas naciones “primitivas”.

Si quisiéramos evaluar el impacto de las actividades y pasatiempos que estas culturas han tenido sobre occidente, seguramente la Gastronomía y las Artes Marciales ocuparían los primeros lugares en difusión y popularidad.

Todos los pueblos de la antigüedad gozaban de una disciplina marcial de una u otra forma, pero quienes lo han sabido refinar y enfocar de mejor manera  a su cultura y orden político y social han sido estos pueblos orientales como ser China, Japón, Corea y algunos otros; a tal grado que hoy en día estas artes guerreras ya forman parte de algunos de los deportes más populares en todo el planeta. De esos estilos primitivos nos quedan como herencia estilos de combate tales como Kung fu, Tai chi, Karate, Judo, el taekwondo y muchos otros.

 

El Japón Feudal

El periodo feudal japonés duró de fines del siglo XII a mediados del XIX y es comparable en muchos aspectos al periodo feudal europeo. Ambos mantuvieron rígidas estructuras jerárquicas de clase y un estricto código ético para la clase guerrera. Este código fue conocido en Japón como Bushido, que traducido literalmente significa "Modos Militares del Caballero", o código de conducta apropiado para un caballero guerrero. En el vértice de la pirámide social estaba el Emperador o "Hijo del Cielo", quien fue adorado hasta 1945 como un dios viviente; pero no tuvo ninguna intervención práctica en los asuntos de Estado durante la mayor parte del periodo feudal. Su función principal residía en promover la cultura y el arte recatado de la vida cortesana, la arquitectura, la jardinería ornamental, la poesía y las damas geishas, para todos los cuales se aplicaban reglas estrictas. El poder político residía en manos del shogun o ''General" quien personificaba al Dios de la tormenta o padre espiritual de los Samuráis. Sus poderes eran una combinación de los de un primer ministro y los de un caudillo militar contemporáneo.

 

La Mística del Samurái

Después de reflexionar sobre los datos puramente históricos y sociales de la cultura japonesa; cabe el preguntarnos ¿Qué hace la diferencia entre esta clase militar y otras que han existido anteriormente? ¿Cuál es la diferencia entre la clase samurái y la legión romana?

Es en este punto donde nos encontramos con la gran influencia que juega la religiosidad oriental en estas prácticas marciales ya que todas ellas sin excepción se vieron permeadas por el Sintoísmo, el budismo Zen y el Confucianismo. De esto podemos deducir el fuerte apego que estos preceptos y códigos éticos hicieron en la clase Samurái.

Este proceso filosófico se desarrollaba a temprana edad en los jóvenes aspirantes a Samurái; pues todas las actividades en las que estaba enmarcada su formación gozaban de un contexto filosófico-Religioso; aun aquellas actividades alejadas del campo de batalla como la caligrafía, la poesía, la ceremonia del té así como las propias del campo de batalla como la equitación, el esgrima (kenjutsu), tiro de arco (Kyudo) y la lucha cuerpo a cuerpo (jujitsu).

 

El Código Bushido; Las Siete virtudes


Este famoso tratado es la piedra angular de la ética y la disciplina del Samurái; es la esencia misma de la cultura japonesa del periodo feudal y sobrevive aun en la sociedad moderna.

Sus preceptos son:

 

- Gi - Rectitud - decisiones correctas
Sé honrado en tus tratos con todo el mundo. Cree en la justicia. Para un auténtico samurái no existen las tonalidades de gris en lo que se refiere a honradez y justicia. Sólo existe lo correcto y lo incorrecto.


- Yuu – Coraje
Álzate sobre las masas de gente que temen actuar. Ocultarse como una tortuga en su caparazón no es vivir. Un samurái debe tener valor heroico. Es vivir la vida de forma plena, completa, maravillosa. El coraje heroico no es ciego. Es inteligente y fuerte. Reemplaza el miedo por el respeto y la precaución.


- Jin - Benevolencia
Mediante el entrenamiento intenso, el samurái se convierte en rápido y fuerte. No es como el resto de los hombres. Desarrolla un poder que debe ser usado en bien de todos. Tiene compasión. Ayuda a sus compañeros en cualquier oportunidad. Si la oportunidad no surge, se sale de su camino para encontrarla.


- Rei - Respeto
Los samuráis no tienen motivos para ser crueles. No necesitan demostrar su fuerza. Un samurái es cortés incluso con sus enemigos. Sin esta muestra directa de respeto no somos mejores que los animales. Un samurái recibe respeto no sólo por su fiereza en la batalla, sino también por su manera de tratar a los demás. La auténtica fuerza interior del samurái se vuelve evidente en tiempos de crisis.


- Makoto - Honestidad, Sinceridad absoluta
Cuando un samurái dice que hará algo, es como si ya estuviera hecho. Nada en esta tierra lo detendrá en la realización de lo que ha dicho que hará. No ha de "dar su palabra" no ha de "prometer", el simple hecho de hablar ha puesto en movimiento el acto de hacer. Hablar y hacer son la misma acción.


名誉「名譽 - Meiyo - Honor
El auténtico samurái sólo tiene un juez de su propio honor, y es él mismo. Las decisiones tomadas y cómo son llevadas a cabo reflejan quién es verdadero ser de sus ejecutores. Nadie puede ocultarse de sí mismo.


忠義 - Chuugi - Lealtad
Haber hecho o dicho "algo", significa que ese "algo" le pertenece. Es responsable de ello y de todas las consecuencias que le sigan. Un samurái es intensamente leal a aquellos bajo su cuidado. Las palabras de un hombre son como sus huellas; puedes seguirlas donde quiera que él vaya.

 

Los legendarios Samurái desaparecieron ya hace muchos años, son estos preceptos los que cimentaron por muchas centurias la mística cultura japonesa; la misma que hoy en día insiste en recordar con orgullo sus antepasados

 

Todos podemos ser un poco samuráis y vivir el Bushido. La humanidad entera con una visión filosófica práctica y apoyada en el estudio del pensamiento universal, puede hacer uso de estos principios y adaptarlos a su diario vivir; con la finalidad de poder despertar estas virtudes caballerescas y vivir un poco de su grandeza.

 

Nueva Acrópolis - Honduras

Organización Cultural internacional

 
Nos interesan tus aportaciones al tema, haznos saber tus comentarios y/o sugerencias de temas de tu interés.
 
 

Micro Cápsula:

Nueva Acrópolis, organización internacional sin fines de lucro de carácter filosófico y cultural te invita este miércoles 23 de septiembre a las 6:30 p.m. a la conferencia gratuita  “El Espíritu Samurái y el Código Bushido“.  Tel. 2232-0727




  

        El valioso poder de las palabras. Cuídelas!!!


  En nuestra sociedad dirigida por los medios de comunicación masiva se nos olvida el asombroso poder de las palabras. Tienen enorme poder para herir o sanar, para construir o destruir reputaciones, para ensalzar o denigrar a otro ser humano. Así, las palabras que pronunciamos, literalmente cambian el mundo y la forma en que vemos a las personas.

Veamos diez formas de mejorar nosotros y el mundo canalizando el poder de las palabras.

  1. EVITE A LOS  CHISMOSOS

Se dice que: “El chisme mata a tres: al que lo cuenta, al que lo escucha y al sujeto”.

El daño se esparce como incendio fuera de control, los chismosos crónicos son negativos y nadie les tiene confianza. La reputación de la víctima se arruina casi siempre de manera injusta. Y el que escucha es el más dañado de todos, al tener el poder de revertir la tendencia, deteniendo la difamación del involucrado.


  1. COMENTE SOBRE LAS IDEAS Y NO SOBRE LAS PERSONAS

Hablar sobre ideas puede elevar, educar y estimular; pero hablar sobre personas, fácilmente se torna en plática negativa. Una vez que se discute sobre alguien, es fácil pasar a su atuendo, su más reciente novio, o que usa demasiado perfume. Hablar mal de otros nos hace descuidados y conformistas, por tanto menos proclives a mejorarnos a nosotros mismos.


  1. PIENSE ANTES DE HABLAR

Estamos tan dispuestos a platicar que no nos preguntarnos acerca de a quien beneficiará lo que vamos a decir; o si los sentimientos ajenos saldrán lastimados, o si se dañará alguna autoestima al decidirmos a hacer algún comentario u observación. Revise estos aspectos y  evitará dolor a otros al no pronunciar palabras hirientes innecesarias.


  1. USE PALABRAS Y SU SONRISA PARA ANIMAR A OTROS

Aún las personas seguras de sí mismas albergan algunas dudas o preocupaciones sobre su familia, amistades o trabajo. Comparta una palabra amable o un cumplido, no solo con familiares o amigos, sino con los dependientes de las tiendas, quien estaciona su auto y otros que encuentre durante el día. Sus palabras amables y sonrisa pueden hacerle día a otros.
 


  1. LA VERDAD NO ES EXCUSA

Aun si un chisme es verdadero, como que el vecino se va a quedar sin trabajo, no lo divulgue. No es asunto suyo de cualquier modo. Tan importante es practicar el auto control verbal como combatir la humana tendencia a gratificarse comentando la desgracia ajena.



  1. JUZGUE FAVORABLEMENTE A LOS DEMAS

Busque lo bueno en otras personas, aunque sea difícil. Quizá estén atravesando un difícil reto personal, o simplemente tuvieron un mal día. Esto hará menos probable que eche a rodar un chisme luego de una interacción desafortunada.

 

  1. NO SE AUTO DENIGRE

Es sabio que además de no denigrar a otros no lo hagamos contra nuestra propia persona. Un leve auto desprecio es una cosa, pero ventilar deficiencias o maltratarse verbalmente lleva a sentimientos de auto exclusión. Su negatividad hará que otros lo eviten. Al ser consciente de sus debilidades, estimúlese a superarse y dígase que puede ser y será mejor, un día a la vez.



  1. CAMBIE DE TEMA CUANDO EL CHISME EMPIEZE

Al menor indicio, tome otro tema si la conversación se rebaja a chisme. Si aun así el chismoso encuentra oídos más dispuestos en otra parte, al menos usted no se hizo su cómplice. ¿Atorado en chismes sin poder escapar? No culpe al chismoso, trate de sugerir un tema más interesante tan pronto como sea posible.



  1. COMPARTA MALAS NOTICIAS SÓLO SI DEBE HACERLO


A veces se deben compartir reportes negativos con otros si los motivos son justificables. Se vale compartir lo que se sabe de otra persona si involucra a una potencial pareja o socio de negocios. Ciertamente debe conocer los hechos, no exagerarlos y tener el mejor interés de la otra persona en el corazón.



  1. TENGA CUIDADO CON LOS HALAGOS

Alabar la belleza del nuevo collar de diamantes de una amiga frente a una tercera que no puede darse semejante lujo, fácilmente crea sentimientos de envidia y resentimiento. Felicitar a una nueva madre por su bebé puede provocar inmenso dolor si se dice frente a una pareja estéril. Mire a su alrededor antes de conceder alabanzas o felicitaciones. Otros escuchan.


Finalmente recordemos, nuestra palabra tiene un poder, usémoslo para construir un mejor mundo para los que nos rodean y para nosotros mismos. Podemos elegir: herir, o amar.



Nos interesan tus aportaciones al tema, te invitamos a opinar  y  a sugerirnos algún tema de tu interés.



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